La dirección de la Bienal significó para mí asumir la responsabilidad de relanzarla después de doce años de silencio y devolverle su lugar en el arte contemporáneo. Fue y es promover entre los artistas la reflexión sobre lo sagrado desde lenguajes actuales. Pero también es un camino, una búsqueda compartida y, sobre todo, una experiencia de crecimiento espiritual.
Maria
por Diego | Sep 2, 2026